Es viernes por la tarde. El coche vuelve a casa y el sábado volverá a salir. Puede que cargarlo más tarde encaje bien con la rutina y con la tarifa eléctrica. Un vistazo al contrato ayuda a elegir la hora con números propios, porque la oferta de cada hogar determina cómo se cobra la energía.
En una factura española pueden aparecer los periodos punta, llano y valle. También hay contratos del mercado libre con un mismo precio durante todo el día y ofertas con otras condiciones. Si tienes PVPC, el precio de la energía se publica por horas. El punto de partida es saber cuál de estas modalidades se aplica a tu suministro y qué precio corresponde a la sesión que quieres programar.
Encuentra el precio que corresponde a tu casa
En la última factura, las condiciones de la oferta o el área de cliente de la comercializadora, busca el tipo de contrato, el precio de la energía por kWh y su periodo de vigencia. Si aparece un único precio, puedes elegir la hora que mejor te venga. Si la oferta distingue punta, llano y valle, encontrarás los precios aplicables a cada periodo en tu contrato. La parte fija de la factura seguirá ahí aunque cambies la hora de carga.
Para quien tenga PVPC, el precio horario publicado por Red Eléctrica permite consultar el término de energía de cada hora. Ese dato se interpreta junto con las condiciones del suministro y los demás conceptos de la factura. En una oferta del mercado libre, la información para hacer el cálculo está en las condiciones pactadas con la comercializadora; el precio PVPC publicado es el de otra modalidad.
| Lo que indica tu contrato | Dónde mirar | Cómo ayuda a programar la carga |
|---|---|---|
| Un precio por kWh durante todo el día | Factura y condiciones de la oferta | Elige la hora que resulte cómoda para tener el coche listo. |
| Precios por periodos en el mercado libre | Precios y periodos de tu contrato | Puedes distribuir la carga entre los periodos que correspondan a tu hogar. |
| PVPC con precio horario | Precio horario publicado y condiciones del suministro | Consulta las horas del día que vas a cargar y comprueba el consumo real después. |

La carga del viernes antes de salir
Es viernes: Marta llega a casa a las 19:00 y necesita el coche el sábado a las 09:00. El vehículo calcula unas tres horas para alcanzar la carga que quiere. Con una oferta de precio único puede empezar al llegar y comprobar después que la sesión se haya completado; esperar hasta más tarde no cambia por sí solo el precio por kWh.
Imaginemos ahora que su contrato distingue punta, llano y valle, y que el periodo valle empieza a las 00:00 esa noche. Si para Marta ese periodo tiene un precio menor, puede programar el inicio a medianoche. Según la estimación, la carga terminaría hacia las 03:00, con margen antes de salir. Si el coche necesita más tiempo del previsto, puede revisar si le conviene empezar antes o dejar que la sesión continúe en el periodo siguiente.
Los horarios y la duración de esta escena son ilustrativos, no un calendario válido para todos los hogares españoles. Con una oferta de precio horario variable, Marta consultaría los precios aplicables a esa fecha antes de elegir el inicio. Después, comprobaría cuándo cargó realmente el coche. La pregunta aquí es cuándo dejarlo listo; el cálculo completo del coste de una carga pertenece a otra guía.
Ajusta la carga a la próxima salida
Ahora entra en juego el viaje del sábado. La distancia que vas a recorrer da una primera idea de cuánta autonomía te conviene recuperar. El tiempo necesario también depende del nivel actual de batería, del coche y de la potencia de carga disponible. La hora de finalización que muestra el vehículo es una estimación útil para empezar.
Si la carga se extiende más allá del periodo con el precio más bajo, una parte de la energía puede corresponder al periodo siguiente según el contrato. Esa combinación puede encajar perfectamente cuando el coche necesita estar preparado para la salida.
Programa el inicio y mira qué ocurrió
Según el vehículo y el equipo, el inicio programado se puede configurar en el coche o en el cargador. Cuando ambos tienen temporizador, saber cuál está activo ayuda a que la sesión empiece a la hora prevista. Tras conectar el coche, la pantalla de carga permite comprobar que la programación se ha aceptado.
Después de la primera prueba, compara la hora elegida con el comienzo y el final reales. El historial del equipo muestra cuándo estuvo cargando; los datos de consumo y la factura ayudan a ver cómo se cobró la energía. Las dos fuentes pueden mostrar el tiempo con distinto detalle. Juntas, ofrecen una imagen más completa de lo ocurrido.

Una opción para retrasar el inicio
El Rheidon PC200-3K6 permite configurar un inicio diferido. En una instalación doméstica con una toma adecuada, esta función puede poner en marcha la sesión a la hora que hayas elegido con tu contrato y tu próxima salida en mente. La decisión del horario sigue en tus manos; el equipo ejecuta la programación configurada.
Preguntas frecuentes
¿Cargar por la noche sale siempre más barato?
Depende de tu oferta. Con un precio único por kWh, la hora se puede elegir por comodidad. Con precios por periodos o por horas, los importes aplicables a tu suministro ayudan a valorar cada momento.
¿El periodo valle tiene el mismo precio para todos?
El precio por kWh lo establece la modalidad contratada. En el mercado libre, se consulta en la oferta propia; con PVPC, se consulta el precio horario publicado para el día correspondiente.
¿Qué pasa si la carga continúa en otro periodo?
Los kWh consumidos después del cambio se valoran según las condiciones aplicables a ese momento. El historial de carga permite comprobar cuánto duró la sesión y si terminó antes de la próxima salida.
¿Por qué la carga empezó a otra hora?
El temporizador del coche, el del equipo, un objetivo de batería ya alcanzado o el estado de la sesión pueden influir. Las configuraciones activas y el historial de carga suelen dar la primera pista.
Para quedarse con lo importante
Tu contrato pone los precios; la próxima salida marca cuánta carga necesitas; el registro de la sesión muestra cómo resultó el plan. Con esos tres datos, elegir la hora deja de ser una apuesta y se convierte en una decisión que puedes revisar con tu propia factura.